30 de diciembre de 2014

Tutorial

Creo que he descubierto un método para tener whatsapp gratis. Sí, sí, lo que estáis leyendo: GRATIS.



Como sabéis, se trata de una aplicación gratuïta sólo el primer año. Se supone que, una vez finalizado este primer año, debes pagar 0'89 euros para disfrutarla 12 meses más.

Pues no. Tengo el truco para que eso no ocurra: cuando os quede poco para acabar el año elimináis la cuenta. Sin miedo. No pasa nada. Vais a ajustes, info de cuenta, eliminar cuenta.

Aguantáis un par de días sin whatsapp. Será duro, lo sé, pero tenéis el Line, el telegraf (o como se llame) y mil aplicaciones más... No es tan grave y son sólo dos días.

Pasados estos días, volvéis a poneros el whatsapp. En un principio, parecerá que no ha funcionado porque, nada más entrar, os dirá: te queda un mes de servicio (o algo así). Pero no hagáis ni caso porque en unos días os llegará un whatsapp que dirá que os han ampliado el servicio un año más.

A mí me ha funcionado dos veces. Pero no pongo la mano en el fuego, eh? Sólo lo comparto por si alguien quiere probar... Pero no me hago responsable si no funciona...

Sólo dos pegas. La primera: desaparecéis de todos los grupos y luego hay que andar pidiendo que vuelvan a agregarte. La segunda: los bloqueados dejarán de estarlo. Y son una lacra, siempre vuelven. Y tampoco son los mismos los ajustes de privacidad. Corregidlo en cuanto lo instaléis de nuevo y así no habrá sorpresas.
Hasta aquí el tutorial jejeje

27 de diciembre de 2014

Un mensaje

Me aburro. Y no quiero comer ( bueno, no quiero comer más). Y no ponen nada en la tele. Y hace un frío y un viento como para salir.

Ya he cotilleado el facebook de todos mis amigos. Y de los amigos de mis amigos. Y ya los he puesto verdes a todos.

He buscado en google mi nombre, el de mis padres, el de mi hijo, el de mi novio, el de mis ex, el de las ex de mi novio y el de las ex de mis ex. Sin éxito.

He buscado en google fotos de chiuauas enanos, del perro más grande del mundo, de la mujer más gorda del mundo, de gordas modelos, gordas sexys, gordas famosas... Las gordas son un filón.

He buscado en google cómo hacer glaseado, máquinas para depilación definitiva, cortes de pelo 2015, recetas con queso de cabra, calorías de las pipas de calabaza, de las pipas de girasol, del queso, del pan, del tomate... Otro filón.

Pero he mirado quinientas veces la ropa que recogí ayer del tendedero y no la he doblado.

He mirado otras tantas veces la funda de nórdico limpia que hay encima de mi cama y no la he puesto.

Y tampoco me ha dado por ponerme a barrer, ni a quitar el polvo, ni a limpiar cristales.

La cosa es grave.

Y pensando en cómo termino este post, un mensaje me salva la vida: "Esta noche cantaré."

Voy!!

Ex fumadora



He sido fumadora durante 20 años. Pero no fumadora de chichinabo, como los que fuman sólo de vez en cuando, o si salen por ahí... No, no, no. Yo era fumadora profesional. De las de paquete diario, mínimo! Y sí salía, podía fumarme dos.

Yo lo primero que hacía al levantarme era fumar. A veces, fumaba incluso antes de levantarme. Yo fumaba antes y después de cualquier actividad. Antes y después de ducharme, antes y después de vestirme, antes y después de comer, antes y después de cambiar de canal...

Todo lo solucionaba fumando. Tenía frío? Fumaba. Tenía hambre? Fumaba. Me aburría? Fumaba. Tenía tos? Fumaba.  Sólo me quedaba un cigarro y no había un bar abierto en mil setecientos metros a la redonda? Me lo fumaba. Y luego me cagaba en todo lo que se menea, pero de momento ya me lo había fumado.

Yo he tomado café sin poder hablar, de lo que me castañeteaban los dientes, en una terraza en enero, para poder fumar.

Yo he gastado mi descanso de cinco minutos en el trabajo fumando en la calle, aunque estuviera meándome lo que no está escrito.

Yo he salido de casa de madrugada y he cogido el coche para ir a la gasolinera más cercana a comprar tabaco.

Yo he salido de casa de madrugada sin un duro a pedir un cigarro.

Yo fumaba en los restaurantes entre plato y plato. Y si tardaban mucho, me fumaba más de uno.

Yo me he visto sin disfrutar de la comida pensando en el cigarro que iba a fumarme después. Incluso he llegado a comer sin hambre sólo porque me gustaba fumar después de comer.

Yo he salido de un local a fumar y si justo a la vuelta salía una amiga volvía a salir con ella. Y me fumaba otro, claro.

Yo me he encendido un cigarro sin darme cuenta de que tenía otro en la mano. Y ya que estaba, me los he fumado los dos.

Yo he estado media hora buscando un puto cajero, otra media hora buscando un bar abierto y me he tomado algo sólo para tener cambio para tabaco. Mil veces.

Yo he fumado colillas. Mías. Y ajenas.

Yo estaba como una cabra.

Pero dejé de fumar en mayo de 2012. Y aquí sigo, sin fumar, como una campeona.

Y jamás voy a juzgarte porque fumes. Ni voy a prohibirte fumar en mi casa. Ni me molesta que fumes a mi lado. Y voy a sentarme en la terraza contigo aunque haga frío. Y voy a acompañarte a por tabaco al fin del mundo. Quién iba a entenderte si no yo, amigo fumador??

26 de diciembre de 2014

Navidad feliz...

Empachada. Resacosa.Enamorada. Feliz!

Y aún queda lo mejor: Sant Esteve. Hoy comemos todos juntos y esto promete.

De momento, están siendo unas navidades increíbles... Pero literalmente: no me puedo creer la mitad de las cosas que he vivido. Mi padre ha vuelto a coger la guitarra, después de años! Y hemos cantado todos! Mi padre, mi madre, mi hermana, mi chico... Y eso el día 23... Era sólo el principio.

En casa de mi chico también ha habido cante, por supuesto. Y una nochebuena que empezó a la una del mediodía y acabó a las cinco de la mañana! Y venga risas y venga cante y venga almendras y avellanas y cubatas, cubatas, cubatas... Buff!

La navidad fue tranquila y resacosa... Primero, el vermut en la plaza, con los amigos... Bueno, yo un café (no tenía cuerpo para nada más jajaja). Pero luego, nos comimos un cordero, hecho al horno de leña que quitaba el "sentío"! Y por la tarde, una copita con mi Antonia, con música a todo trapo, y tocando el cajón... Ella en su línea, tan guapa y tan feliz rodeada de su gente, que es un poquito mi gente también.

Y hoy es el santo de mi amor y se celebra por todo lo alto. Y estoy aquí en pijama que no arranco! Pero estoy feliz y ya tengo ganas de que estemos todos. Y es la primera navidad que me da penita que termine...

Es el mejor final para este año. Y como tantas cosas que han cambiado en mi vida, no voy a conformarme con menos a partir de ahora. Quiero terminar así de bien todos los años de mi vida. Empachada. Resacosa. Enamorada. Feliz!

P.D. Mi niño empezó el curso con mal pie. Nos esperábamos un desastre de notas. Pero no, no ha suspendido ninguna. Sabemos que hay que apretar más para el siguiente trimestre, pero éste lo hemos salvado y estamos muy felices! Qué más puedo pedir??

19 de diciembre de 2014

Estadísticas

Los que tenéis un blog en blogger sabéis que existe la manera de comprobar las estadísticas del blog. Esto es, para los que no tenéis blog, un montón de información absurda, que realmente no sirve para nada, pero que a mí me gusta mirar de vez en cuando. Que qué información? Pues número de visitas, por día, por entrada, público...

Ya hace tiempo que lo sospecho, no puedo confirmarlo, es sólo una sensación... No lo afirmo... Pero... A mí me da que las estadísticas estas son falsas, pero falsas, falsas!!

Sí, yo no sé qué motivos puede tener el señor Blogger (o el dueño de todo esto, se llame como se llame) para falsear las estadísticas, pero así es. Sin duda. Hoy, sin ir más lejos, según este señor, han visitado mi página 269 veces desde EEUU. Desde España 91. Y luego ya de Rusia, Alemania, Venezuela... Un par de veces o una, depende... Y todo este movimiento ha sido sobre las cinco de la tarde... Sí, sí... Yo me lo he creído, vosotros no? Pues aquí las pruebas:




Te ponen estos gráficos y se quedan tan anchos. A ver, yo me puedo creer que el día que publico entrada tenga más visitas. Hasta ahí, parece lógico. Que algunas de mis visitas provengan de otros países, pues también. Resulta que en casi todas las entradas hay una imagen, casi siempre sacada de google, y yo imagino que a veces alguien pincha en la imagen y se ve en mi blog sin querer. Si es un ruso tal y como ha entrado se irá, pero a mí ya me sale la visita.

Pero yo no puedo entender a qué coño vienen 270 visitas desde EEUU a las cinco de la tarde de hoy. Hoy que no he publicado nada. Hoy que mis tres últimas entradas llevan fotos hechas por mí. De una abeja cutre y unas pulseras de papel maché.

Hoy me han convencido de que las estadísticas son falsas. Y eso no se hace. No se hace porque no vale. Y porque yo así no juego! Que igual habéis visto que me llamo Telma y os habéis liado poniéndome visitas de USA!! Y no!! Haced el favor de hacerlo más creíble, que yo ya no voy a mirar las estadísticas con la misma ilusión! Ainssss.

18 de diciembre de 2014

Amigo invisible III

La abeja es un churro, mi hijo y yo estamos de acuerdo. Además, va y me dice a última hora, como quién no quiere la cosa, que este año sí sabe para quién es su regalo, para su compañera Laura. La dulce, rubia y encantadora Laura. No podiamos regalarle esa mierda, estaba claro.

Pero es que yo quería hacer algo con el mejunje de las narices!! Jo, tan difícil no podía ser... No? Lo habiamos visto mil veces en la tele! Y el chico ese ni se despeina ni ná!

En fin, después de darle unas mil quinientas treinta y dos vueltas, hemos decidido hacer unas pulseras. A qué mola? Eso a las niñas les encanta, no? A mí de pequeña no me gustaban esas cosas... Pero teniendo en cuenta que yo soy rarita, no cuenta. Además, esta vez hemos comprado témperas ( en otro chino) y sólo me he gastado 5 euros más. Bueno, en realidad 8, porque era el mínimo para pagar con tarjeta en el chino de las narices y he tenido que comprar unos lápices que no necesitaba!! Ainss...

Total, que hemos hecho un par de pulseras. Y las hemos secado con el secador más o menos durante un año o dos. Turnándonos, como buenos amigos. Y después, las hemos pintado con témperas. Y las hemos vuelto a secar con el secador. Y faltará barnizarlas con esmalte de uñas transparente, pero eso que lo haga mañana con su padre, porque yo estoy muuuy, pero que muuuy harta!!

Así es como han quedado las pulseritas. Tened en cuenta que yo sólo supervisaba... Y protegía las mangas de la pintura y el mantel y el suelo...



Amigo invisible II

La mosca alicaída se secó. Bueno, casi. La verdad es que la zona del abdómen estaba húmeda... Pero decidimos que pasábamos a la fase 2: la pintura.

No hubo manera de encontrar témperas, que es lo que usan en Art Attack. A ver... No hubo manera... Sólo miramos en los chinos de aquí al lado, pero qué quieren? Que me recorra el pueblo entero para el puto amigo invisible!! Ay, perdonad el arrebato. Es que no ha sido fácil. En fin, os decía que no había témperas, así que lo intentamos con rotuladores.

Y quedó... Cómo os diría yo... Como una mierda!! Al final, desechamos la idea de la mosca y la pintamos de abeja. Creímos que quedaría más graciosa... Y no era mala la idea, el problema fue pintar con rotuladores en algo más rugoso que el papel de lija. Os imagináis? He aquí un par de fotos del resultado:




Sí, estoy de acuerdo con vosotros. Ha sido bonito pasar dos tardes con mi hijo, pero eso no se lo podemos regalar a nadie. Menudo churro!! Así que estoy pensando en un plan B, se admiten sugerencias. Se SUPLICAN sugerencias, más bien...

16 de diciembre de 2014

Amigo invisible I

_ Mama, tengo que hacer un regalo para el amigo invisible. No se puede comprar, eh? Lo tengo que hacer yo.

Pero esto por qué lo hacen? Para torturarnos? Me he pasado el curso haciendo deberes y estudiando. Las tablas, las comarcas, las vocales neutras, los acentos abiertos o cerrados, la g, la j...  Para qué? Para nada! El trimestre ha ido fatal... Pero no contentos con eso, ahora tengo que ponerme a hacer manualidades... El colmo!

Y qué hacemos? Qué difícil! Después de darle mil vueltas, lo tenemos claro: vamos a hacer una manualidad de Art attack!!

Nos encanta Art attack! Y todo parece tan fácil y tan chulo... Con papel de cocina y "mejunje art attack" (cola y agua) se pueden hacer cosas increíbles. Coches, aviones, máscaras, marcos de fotos, portalápices, maquetas... De todo! Así que nos decidimos por una mosca gorda la mar de graciosa.

Esto es lo que queremos hacer...

Empezamos por ir al chino a comprar cuatro cosillas: cola blanca, pinceles, papel de cocina, cinta adhesiva de papel, bolas de poliespan, rotuladores... Más de 10 euros en total!! Ay, ay, ay... Empiezo a arrepentirme de la idea.

Ya en casa, después de los deberes, of course, nos disponemos a empezar con la mosca. Y no parece demasiado complicado, eh? De momento, se trata de armar lo que sería el esqueleto para, después, forrarlo con papel de cocina y el  mejunje, que es una mezcla de cola y agua.

Hemos empezado disfrutando del tema. Que si pongo los ojos aquí, que si qué te parecen las alas allá, que si mira qué graciosas las patas... Hasta que hemos empezado con el papel de cocina...

El mejunje, una mierda que goteaba cosa mala. El papel de cocina se arrugaba y se levantaba, que no había manera de aquello quedara decente. Las alas de la puta mosca se caían. Las patas no había quién las forrara. Y los dos, mi hijo y yo, de cola hasta el cuello. Y la mesa. Y las sillas. Y el suelo. En serio??

Total, que de momento tenemos una mosca blanca alicaída y húmeda, que parece que lleva las patas enyesadas. Yo no sé si acabará secándose y si podremos pintarla, pero juro que hemos hecho lo que hemos podido... Seguiré informando!

Sin palabras... 

Una peli?

Ha sido duro para mí hasta poner la foto...



De pequeña me encantaban las películas de miedo. En serio. Más de una vez, con alguna amiga, cerrábamos las cortinas, apagábamos la luz y provistas de todo lo necesario para no tener que levantarnos (bebida, picoteo, ...), nos veíamos dos o tres pelis de miedo seguidas. Luego, unas pesadillas... Ya de mayorcita, con compañeras de trabajo habíamos hecho lo mismo. Encerrarnos en casa, a oscuras para ver pelis de miedo. Y recuerdo como me reía con sus sustos; me consideraba veterana del asunto.

Yo soy muy cagona, la que más, por eso las cosas que dan miedo me suben la adrenalina a tope. Lo mismo las pelis de miedo, que subirme a atracciones en plan caída libre (qué experiencia más increíble, por cierto). Soy de las que busca enfrentarse al miedo cada vez que puede. Y, teniendo en cuenta la cantidad de situaciones que me acojonan, no doy a basto. Pero en el caso de las pelis de miedo, hace unos años que toqué fondo. Después de lo que os contaré, no he vuelto a ver una peli de miedo nunca más.

De esto hará unos diez años, quizás más. Yo ya no era una adolescente, ni mucho menos. Y con mis compañeras de trabajo, con las mismas con las que había visto pelis de miedo en mi casa, quedamos para ir al cine a ver nada más y nada menos que "La maldición II".

Fue horrible, no tengo otra manera de describirlo. Era una peli japonesa, o china, o coreana, no tengo ni idea, pero todos los personajes eran iguales. Ni siquiera era capaz de distinguir si eran hombres o mujeres. No te ayudaba ni el nombre, porque nombres como chiwuanji o kikimoto (que ahora me los invento), no te aclaran nada! Y algunos morían y luego volvían y tú no sabías si es que habíamos ido atrás en el tiempo, si habían resucitado, si eran fantasmas... O si es que se trataba de otro chino en realidad y lo estabas confundiendo con el muerto. El caso es que era muy difícil seguir el argumento, pero porque la peli estaba mal hecha! Al menos, al doblarla, ponles nombres normales a los chinos, coño! Que así, les distingues aunque sea por el nombre!

Pero lo más importante, no me pongáis un crío azul con cara de súper maligno nada más empezar! No veis que así ya no voy a poder ni mirar??!! Cómo me voy a enterar?! Casi me muero cuando vi a ese crío! Aparece en un coche, donde los pedales... Ahí, contrahecho, con esa cara... Buff. A partir de ahí ya casi no pude mirar la pantalla. No me fui porque me daba miedo hasta moverme. Estaba petrificada. Me tapaba la cara con la cazadora y mi amiga: "Pero no te lo pierdas!", y yo: "Por dios, Meri, no me obligues a mirar!!". Llorando. A mis veintipico. Llorando!!

Y no acabó ahí la cosa, qué va. Estuve un montón de días acojonada. Salía a las cinco de la mañana para ir a currar y tenía que llamar a mi compañera para sentirme acompañada. Veía al puto niño azul en todos lados. En esa peli también sale una tía con los pelos en la cara que se arrastra y que da un miedo que flipas, pero a esa ni la vi. Con el niño ese tuve más que suficiente.

Fue mi última peli de miedo. Yo no sé qué me pasó, si me pilló baja de defensas o qué, pero fue el día que más miedo he pasado en mi vida. Es que ni en el parto!

12 de diciembre de 2014

Mi carta




Queridos reyes magos:

Quiero fuerza de voluntad. Sabéis la que me dejasteis hace un par de años, cuando dejé de fumar?? Pues de esa. Mucha. Tengo que perder unos mil kilos antes de septiembre.

Quiero paciencia. Lo sé, lo sé, ya tengo mucha, cada año os pido un poco más. Pero es que eso de tener un hijo cada día es más difícil...

Quiero aprobar. De momento voy bien, pero oye, no os cuesta nada mandarme una ayudita extra, por si acaso.

Quiero una dosis extra de empatía. Últimamente, la mía me falla. Me está costando ponerme en la piel de alguna elementa...

Quiero dinero. Joder, sé que queda feo. Pero tengo salud, tengo amor, me falta la pasta. Con un par de millones me basta, ya sabéis que no soy avariciosa.

Y creo que ya. Por favor, recordad que NO uso colonia y que ya tengo bufanda. Que os lo digo cada año y no hay manera!

3 de diciembre de 2014

Menudo 2014




Menudo año.

Ha pasado volando, la verdad. Y ha sido un año repleto de cambios. Todos para mejor.

Empecé enero huyendo de mi casa. Llorando a mares. Destruida, literalmente. Con el alma rota a pedazos y sin rumbo, acojonada y cabreada. Así estaba yo en enero.

Hoy, estoy bien. Y es un "estoy bien" de verdad, de los buenos. Un "estoy bien" que quiere decir muchas cosas. Estoy tranquila, feliz. Y me acuesto cada noche con una sonrisa.

Estoy estudiando y de momento voy bien. Me interesa, estoy aprendiendo y me siento dueña de mi futuro. Tengo planes por primera vez desde hace años y eso me llena.

Escribo. Y no sólo para desahogarme, que también, sino para disfrutar escribiendo, porque me encanta. Y escribo sin miedo a que me juzguen y me siento valorada. Estoy disfrutando de este blog, en el que llevo un montón de años, como nunca.

Respecto al trabajo, sigo con mis suplencias de administrativa, pero estoy perdiendo el miedo a aprender cosas nuevas. Trabajar de vez en cuando en un restaurante me está pareciendo divertido y enriquecedor. Me veo capaz de mucho y eso es nuevo.

Para mi hijo, este año también ha sido distinto. Está madurando mucho y estamos ahí, camino a la adolescencia, unidos como hace años. Le ha tocado vivir experiencias injustas y tristes que aún no acaba de comprender, pero asume con entereza que la vida sigue, que su familia le adora y que, a veces, hay que perdonar y pasar página. Y en ello está.

Ainsss. Y él me ama. Y yo le amo. Y estoy hablando de AMOR. De confianza, respeto, cariño, admiración mútua y pasión. Mucha pasión. Y muchas risas, a todas horas.

Ha sido un año positivo, un año lleno de buenos recuerdos, a pesar de lo mal que empezó. Un año que acaba con unos kilos de más (y los que vendrán en navidad) pero sin miedo, sin lágrimas y sin rencor.

Menudo año.

El tiempo...

Tengo una aplicación en mi móvil para ver el tiempo. Bueno, es un gadget (creo que se llama así) y creo que lo tenemos casi todos. Es una pasada...

Una barra en mi teléfono representa el tiempo que hace de una manera muy realista. Con un cielo azul y un sol de justicia, o con un cielo nublado, o con lluvia con rayos y truenos incluidos, si se tercia. Y, además, te pone la temperatura. Súper útil.
No es necesario asomarte a la ventana. En cuanto te despiertas, sólo necesitas coger tu móvil para saber con precisión qué tal está el panorama.

El caso es que, yo no sé por qué será, qué ironía del destino es esta, pero... Esta aplicación o gadget o como coño quieras llamarlo... En mi teléfono... O en mi casa... O tal vez sea en mi pueblo... NO DA NI UNA!!
Pero esta gente qué es lo que quiere?? Que no pueda poner una puta lavadora nunca más? Se trata de eso? A qué estáis jugando riendoos así de la buena gente que sólo pretende saber si va a llover??

Pero hoy no me la habéis jugado, cabrones. Hoy iba a estar todo el día lloviendo, no? Pues he sido más lista que vosotros y he hecho algo con lo que no contabais: me he armado de valor, he respirado hondo y... He mirado al cielo! Ja!! Y sabéis qué he visto?? El sol!! Así que he puesto una lavadora y ahí la tengo, tendida, a punto ya de estar sequita.

Lo siento quienes quiera que seais, inventores de gadgets del demonio, pero esta vez HE GANADO YO!

JAJAJAJAJAJAJAJAJA ( esto hay que leerlo en plan risa diabólica, sino no queda bien).

2 de diciembre de 2014

Unas pipas?




Unas pipas? Y me he comido la bolsa entera...

Cuál es exactamente la parte adictiva de las pipas?? No, en serio, lo sabe alguien? Porque a mí me parece un misterio de lo más preocupante. Pero preocupante hasta el punto que me está dando miedo. Me queda una bolsa llena en el armario y estoy por tirarla al váter...

Qué coño les ponen a las pipas para que no puedas parar hasta ver el fondo de la bolsa? La sal no es. Me niego a creer que sea la sal. Aún no conozco a nadie que se plante delante de la tele con el salero y vaya comiendo sal hasta perder la sensibilidad en los labios. A nadie. Pero con las pipas se te duerme la lengua. Y el labio inferior. Pero te da lo mismo, tú sigues comiendo impasible. Crec, crec... Crec, crec... Crec, crec...

La pipa en sí, tampoco es. Si pruebas a comértelas peladas no vician, al revés, empachan! Yo, al segundo puñado de pipas que me meto en la boca, siento que estoy masticando aceite. Qué asco!

"No, no, es el hecho de pelarlas lo que engancha!" Vamos no me jodas! Prueba a pelar cáscaras vacías, a ver si pelas más de tres. No, eso tampoco es.

Por eso tengo miedo. Porque no lo entiendo y a mí las cosas que no entiendo me dan miedo, como a todo el mundo. Es que todo apunta a una especie de conspiración por parte del gobierno, o de la CIA, o del pequeño Nicolás, vete a saber, pero lo que no sé es con qué fin?! Qué interés puede tener quién sea en que acabemos todos con el labio dormido y los sofás llenos de sal y el suelo lleno de cáscaras (que siempre hay unas cuantas que acaban en el suelo, las cabronas)??!! Por qué quieren hacernos esto??!!

En fin, ni sé cómo lo consiguen ni por qué lo hacen, pero conmigo han ganado la batalla. Soy una verdadera adicta a las pipas, desde esta noche y para siempre. Si sabéis de algún grupo de apoyo o sencillamente queréis compartir vuestra experiencia, pongo este blog a vuestra disposición.

26 de noviembre de 2014

Adan y Eva

Ayer vi Adan y Eva. Lo veo siempre. Y ya he leído dos entradas sobre este programa en otros blogs, pero es que yo también necesito hablar del tema.

Qué vergüenza, madre mía. No se salva ni uno, en serio. Ayer, un negro con rastas y ojos verdes (yo creo que falsos) que, calladito, daba el pego pero cuando hablaba te entraban ganas de pegarle.

Las chicas, dos andaluzas, a cual más lista que, lo mismo, monísimas, pero calladitas. La mejor frase la soltó una de ellas en un par de ocasiones: "Una mujer no es completa hasta que un negro no se la meta". En serio? Y eso lo dices por la tele? Estando en pelotas delante de un negro? Y vosotros diréis, qué hizo el negro? Se la metió? Pues no!! El tío se limita a babear diciendo que eso es lo más bonito que le han dicho... Os lo juro.

Otra frase para recordar la soltó el negro, después de que ellas tuvieran la genial idea de hacerle saltar a la comba. Ellas lo hicieron por lo que lo hicieron, porque se ve que no habían visto un negro desnudo en su vida, y el tío era medio tonto, pero eso a ellas les daba lo mismo. Y dice: "Si el mundo saltara más a la comba, todo iría bastante más mejor". Ahí no apagué la tele... Pues no sé por qué! Porque eso es lo que debería haber hecho España entera: apagar la tele!


Para darle más morbo al asunto, una de las chicas se confiesa bisexual y reconoce tener más ganas de conocer a la otra que al negro. La otra, cuya ilusión y aspiración máxima en la vida es casarse, no quiere quedarse atrás y reconoce, entre risitas, haber tenido un sueño lésbico. No en serio, a estas de dónde las sacan?

Ah! Y no os he contado... El negro dice ser percusionista, cantante y bailarín. Y hace una demostración. Que tú te quedas con una cara, pensando: "menos mal que no estoy ahí teniendo que disimular la vergüenza que me está dando el colega, pobre chica." Y ella, a solas con el cámara: " Espero que tenga bailes mejores que ese..." La tía lo pasa mal pero se lo merece, porque es ella la que empieza con una demostración de capoeira. Pa' matarlos.

Al final, el momento de la decisión. El chico tiene que elegir a una. Y aquí todos dicen lo mismo: "Es la decisión más dificil de mi vida, he estado dudando hasta el último momento". Que yo diría: "Perdona? Pues yo, si no lo tienes claro paso! O me dices que lo has sabido desde el principio o conmigo no cuentes, no me jodas". Pero debo ser la única que lo ve así, porque nunca dice nadie nada.

Menos mal que al final triufó el amor. Y el chico escogió a la que quería una familia,  porque curiosamente eso era lo mismo que quería él. Yo creo que ella lo que quería era dejarle justo después de convertirse en una mujer completa... Pero  a mí no me hagáis ni caso...

23 de noviembre de 2014

Sábado noche

Llego ya nerviosa. Hoy hay una mesa de 20, más los que quieran venir a cenar. Y estamos solos! Y empiezo ya con la cocina llena de platos del mediodía. Ainsss.

Cojo el primer plato y... "Telma! Hay que hacer las cremas catalanas!!" Hostia, es verdad! Tengo que hacer 20 cremas catalanas y no tengo ni idea... Ainsss.


No parece muy difícil, total, se trata de mezclar la leche y los polvos, dejar que hierva y ponerlo a enfriar. Eso lo puedo hacer yo, ya ves tú, creo que sé hervir leche y remover... A ver... Así... Qué líquido queda, no? Será normal? Joder, tengo que empezar con la cocina ya... Yo lo pongo en veinte tarrinas y lo meto en la cámara, fijo que ha salido bien. Ainsss.

Vale, ya está todo recogido, me pongo con las patatas. Pela, corta, fríe, pela corta, fríe... "Necesito cinco ensaladas de queso de cabra!!" Oído!! Me siento en Top Chef. "Telma, tú qué crees? Hacemos los chipirones?" Y yo rezo para que diga que no... Pero resulta que hay que limpiarlos y dejarlos preparados por si acaso. Ainsss.

Y echo un vistazo a las cremas catalanas y no espesan. Pero ni de coña. Parece zumo de crema catalana. Ainsss.

"Ha venido una mesa de cuatro. Dos ensaladas y una paletilla, el resto es mío. Y los veinte ya están aquí." Ya están aquí, madre mía, y yo sólo pienso en las putas cremas catalanas, tengo que solucionar eso. Mientras pienso cómo, preparo lo que me han pedido. Ainsss.

Entro a la cámara con una olla y vacío todas y cada una de las malditas cremas en ella. Lo voy a poner a hervir otra vez y, si no espesa por las buenas, espesará por las malas! Si es necesario le pongo harina. Ainsss.

Remuevo y remuevo y remuevo. No hay que parar de remover, pero el puto zumo de crema catalana no quiere hervir. Estoy perdiendo la paciencia. Ay... Ay... AYAYAYAYAY!!! Mierda!! La he liado parda... Se me ha salido... Ainsss.

Algo ha quedado en la olla y le he añadido harina, pero no espesa oye, que invento es este?! Y tengo cosas que hacer, no paran de subir platos y cacharros sucios y ya, a la hora que es, voy a tener que pensar en un postre alternativo?? Necesito a alguien que venga a remover... Llamo al camarero, que es un encanto, y se queda removiendo. Ainsss.

Friego mil platos y pregunto: espesa?? No. Friego quinientas bandejas y pregunto: espesa?? No. Friego sartenes y tres mil setecientos cuarenta y dos cubiertos y pregunto: espesa?? Un poco. Gracias a Dios!! Ainsss.

Vuelvo a poner la crema, un pelín más espesa que antes, en las veinte tarrinas. Y las meto en la cámara. No tengo ni idea de si van a quedar bien, estoy del temita ya... Y encima acabo de recordar que antes de servirlas habrá que quemarlas... Pienso en que si algún día alguien me regala un restaurante le voy a decir que no, gracias. Ainsss.

"Necesito las fritas!! Y creo que son pocas!!". Por un lado, frío las que tengo pochadas y me sorprendo a mí misma de lo rápida que voy pelando y cortando para freir más. Hombre, no todo lo voy a hacer mal... Y ya tengo los cacharros para quemar las cremas (que no sé cómo se llaman) en el fuego. Cuajarán las cremas? Me da miedo comprobarlo... Ainsss.

"Vas quemado las cremas catalanas, por favor?" Sí... Claro... Voy... Entro en la cámara... Sí!! Ahí están, cuajaditas!! Soy la puta ama!! La reina del universo!! Esa Telma, cómo mola, se merece una olaaa!!

Ya hemos terminado y mi amor me dice: "Sabes? Nos han felicitado. El grupo de veinte han quedado contentísimos." Y me he sentido orgullosa. Vamos a ver, yo sé que él ha hecho casi todo el trabajo, pero joder, yo me lo he currado. Ya sólo con las cremas catalanas... Esto tampoco se lo vayáis a contar a nadie, eh? Que yo sé que la que he liado para hacer un postre de sobre no es normal... Pero el caso es que han salido, no? Ainsss.

Acabamos la noche con un par de cubatas y unos cuantos amigos, riendo y cantando, para variar. Hace unas horas no quería un restaurante ni regalado, ahora pienso que podría acostumbrarme a esto. Ainsss.

19 de noviembre de 2014

Ay mi niño...

Ains, mi niño está malito. Nada grave, parece una simple amigdalitis, pero no por eso deja de ser un rollo ver a tu hijo pasarlo mal.

No puedo quejarme, es un niño fuerte y ha estado efermo poquísimas veces. Y nunca nada grave. No padece de ninguna afección de las típicas, ni asma, ni bronquitis crónica, ni alergias ni nada de nada. Y ha pasado cursos enteros con 0 faltas de asistencia. Por eso, cuando se pone enfermo siempre me pilla desprevenida.

Ayer me dijo como setecientas treinta y siete veces que le dolía la garganta. Y yo, las tres primeras, pensé: "ay pobre", pero las setecientas treinta y cuatro veces siguientes lo que pensé fue: "qué pesaoo". Total, que cuando se ha levantado esta mañana con las amígdalas como dos pelotas, me he quedado en plan: "Con lo pesao que es pa unas cosas y de esto no me dice na?!"

Entonces, el dilema: le llevo al cole? No tenía fiebre, pero y si le subía la fiebre en el cole? No me lo iba a perdonar nunca a mí misma... Pero, y si lo dejaba en casa y estábamos todo el día "me aburro, me aburro, me aburro..."??? Es que un niño aburrido es jodido, pero el mío en concreto cuando está aburrido es para matarle.

En fin, no le he llevado al cole pero hemos ido al medico. Era pronto y yo lo sabía. Estaba claro que iba a decir: "Aún no se ve nada, está un poco rojito... Hay que esperar". Pero yo tenía preparada una respuesta: " Por supuesto, hasta que no vea pus no le daré nada más que ibuprofeno, pero si es usted tan amable de hacerme la receta del antibiótico, me ahorraría un viaje". He de confesar que no tenía ninguna fe en que mi plan funcionara, pero pensé que así era menos rato en casa aburridos. Y contra todo pronóstico, volviamos a casa con una garganta roja y una receta de antibiótico por si acaso, toma ya!

Y así hemos pasado el día entre "me aburro" y "vaya rollo" y "jo qué hago" y "a qué jugamos mama?". Y la fiebre no ha subido hasta por la tarde, como siempre!! Que yo no sé en qué pensaba esta mañana!!

Ahora viene lo mejor: controlar la fiebre por la noche, y termómetro y jarabe y termómetro y agua y termómetro y jarabe y así sucesivamente. Y mañana, a ver si ya tenemos pus...

13 de noviembre de 2014

Falta de concentración




Creo que en las tostadoras debería leerse una advertencia: no usar si tiene usted problemas cardiovasculares. Estoy segura de que más de un infarto ha venido de la mano de una tostadora. Porque uno se asusta SIEMPRE! Da igual que creas que estás preparado, ahí plantado, mirando, esperando a que el pan salte en cualquier momento... Que cuando salta... Coño! Te asustas! Y eso por qué es? Yo tengo una teoría.

El cerebro humano está preparado para estar concentrado durante un período 'x' de tiempo. Donde 'x' es igual al Tiempo Que Tarda En Tostarse El Pan (TQTETEP) menos 1 segundo.

            X= TQTETEP - 1

Es decir, tú estás ahí con una única misión, esperar el pan. Lo tienes claro. Va a saltar... Va a saltar... Va a saltar... Hasta que se te acaba el tiempo de concentración y tu mente se dispersa... Y PUM!! Salta el pan! Y te asustas, claro.

Esta fórmula funciona, además, independientemente de lo rápida o lenta que sea la tostadora. Siempre te vas a distraer exactamente un segundo antes de que salte el pan. Es así.

También ocurre con los semáforos. Pero en este caso, la fórmula es distinta en función de si eres el primero o no. Si eres el primero, el semáforo se va a poner verde justo cuando dejes de mirarlo, un segundo después, aproximadamente, pero el susto te lo va a dar el capullo de detrás tocando el claxon, porque eso es lo que tardan en tocar el claxon: un puto segundo! Es ponerse verde, y la mano sale disparada hacia el volante MEEEEK!!



En fin, que no ganamos para sustos... Y seguro que hay más ejemplos en los que nuestra escasa falta de concentración nos juega malas pasadas... En mi caso, unos cuantos, pero entiendo que lo mío es grave...

12 de noviembre de 2014

Maltrato psicológico?

Leyendo el blog de Naar, una serie de recuerdos han venido a mi cabeza. Nos habla de una amiga suya que probablemente esté sufriendo un maltrato psicológico. Y yo, que creo haberlo sufrido también, me he puesto a pensar. No es muy subjetivo eso del maltrato psicológico? Hasta qué punto puede una afirmar haberlo sufrido? De hecho, cuando sale este tema siempre hay quien lo duda. Así que, como hago siempre, porque me encanta, me he ido directa a google. "Maltratador psicológico".

Uno de los primeros enlaces es un artículo del ABC que habla sobre "Cómo saber si tu pareja te maltrata psicológicamente". Y empiezan citando a Silvia Congost, psicóloga especializada en el tratamiento de la dependencia emocional, que dice: «Cualquier persona, bien sea hombre o mujer, que esté en una relación en la que su pareja le insulta, le falta el respeto, la denigra, o la humilla, es una persona que sufre maltrato psicológico...» TOMA YA!! Y yo pensando que era subjetivo! Soy tonta?! Es así de obvio, si te insulta, si te humilla, te está maltratando. De repente me he sentido imbécil por haber dudado. Pero se me pasa al seguir leyendo, puesto que me doy cuenta de que no es tan raro dudar.

El artículo menciona varias características de una relación con maltrato psicológico:

—Te anulan la autoestima: te dicen o te hacen sentir que no sirves para nada, que eres un o una inútil, te ningunean, te desprecian. Esto, a su vez, hará que no te sientas «capaz de irte», de acabar con aquello, puesto que piensas, ¿a dónde voy a ir?

—El maltratador/a te da órdenes que tienes que obedecer y sientes que no tienes ninguna opción de quejarte o de expresar disconformidad, porque va a ser peor.

—No te permite ser quien eres, hacer las cosas que te gustan, ir a los sitios que te hacen disfrutar.

—Te van alejando cada vez más de tu gente,te hablan mal de tu familia, de tus amigos, y de todos los que te quieren hasta que te quedas sola/o.

--Te juzgan: lo que tu haces, cómo eres, cómo hablas... Te llevan a que cambies.

—El maltratador/a te culpa de lo que sucede, incluso de cosas que te son ajenas, haciéndote responsable de todo lo malo que hay en su vida. Aunque sean cuestiones del todo irracionales.

Buf! Habiendo leído esto y reconociendo haber vivido todas y cada una de las características expuestas, mi pregunta es: por qué? Cómo es posible no ver algo tan evidente? Si hubiera leído este artículo del ABC en su momento, hubiera abierto los ojos? Me hubiera visto tan reflejada como me veo ahora? Probablemente no.

Qué por qué os pongo esto? Porque me ha gustado leerlo, porque me ha ayudado a sentirme mejor y porque ojalá alguien me hubiera abierto los ojos antes! Y porque este es mi blog y, como leí que decía Silvia una vez, al no haber aquí publicidad, no tengo que rendir cuentas a nadie de lo que escribo. Ni siquiera tiene por qué interesaros, puede ser simplemente una necesidad de expresar.

8 de noviembre de 2014

Amantes

Empezaron a besarse y les faltaban manos. Se abrazaban fuerte y él acariciaba su pecho, sus muslos. Ella acariciaba su espalda y agarrando su pelo, dejaba de besarle para mirarle una y otra vez, quería grabar en su mente esa imagen, ese momento.

No tardaron en desnudarse, les sobraba hasta la piel. Y húmedos y acalorados seguían besándose y acariciándose lento, alargando el momento. Les excitaba verse, olerse, rozarse... La mera presencia del otro despertaba en ellos deseo. Y se amaban. Y al deseo se unía la necesidad de complacer al otro.

Se besaron, se amaron y bebieron el uno del otro hasta saciarse. Se dijeron mil veces te amo y se miraron con pasión, con dulzura, con deseo, con picardía, con amor. Gritaron sus nombres, se mordieron, jadearon, se apretaron, se arañaron, se hablaron bajito al oído y hasta se insultaron. Y se durmieron abrazados, aún acalorados, queriendo más.

Así de intenso fue. Y así de intenso se amaron de nuevo al despertar.

6 de noviembre de 2014

Aprendiendo

Hoy he visto un vídeo que me ha emocionado. En la asignatura de Apoyo psicológico al paciente, nos proponían un vídeo sobre la vejez. Se trataba de diferentes ancianos contando su experiencia en una residencia.

He llorado lo que no está escrito, como una tonta. Y no penséis que de pena. He llorado de emoción. Eran ancianos dignos de admiración y me ha encantado escucharles.

Había uno, Esteban, que había ingresado en la residencia hacía un par de años. Él estaba perfectamente, pese a sus ochentaytantos, pero cuando ingresaron a su mujer por pérdidas de memoria, decidió que no podía vivir sin ella. Esteban contaba que él se había casado por amor y que, después de 64 años con su mujer, sin haber discutido ni un solo día, decía, no concebía separarse de ella. La mujer de Esteban murió al año de entrar en la residencia.

Pilar, una mujer de más de ochenta años, la mar de elegante, contaba que ella no se había casado nunca porque los hombres habían sido unos cobardes. Ella, que había pasado su adolescencia en Francia, volvió con la idea de convertirse en una mujer autónoma e independiente. Y lo consiguió. Se hizo modista y vivió muy bien gracias a su trabajo. Decía en el vídeo que en la residencia veía caras muy tristes, sobre todo en los días de fiesta, al no recibir visitas. Según ella, se ahorraba esos malos ratos porque ella no tenía a nadie. Es para llorar o no?

Y María, una señora que también estaba bastante bien, pero al ver que el ánimo de su marido que entró primero a la residencia, decaía, decidió entrar con él. Contaba, María, lo bien que estaban los dos desde que habían vuelto a juntarse.

Este vídeo me ha hecho considerar un ámbito del auxiliar de enfermería en el que no había reparado nunca antes, la geriatría. Decía la directora de una residencia de ancianos que allí los ancianos iban a vivir, no a morir. Y es una frase que me ha encantado. Quizás me plantee hacer las prácticas en una residencia... Es una idea que voy a madurar.

5 de noviembre de 2014

Once del once

El once del once sorteo extraordinario. Y tengo un número a medias. Eso quiere decir que si toca son 5 millones y medio. Bueno, quítale lo que se lleva hacienda y qué queda? Unos 3 millones?

Buf, yo lo pienso y tanto dinero me viene grande. Creo que me perdería. En serio, no sabría administrarlo. Además, el dinero pervierte. Y en lugar de darte paz, te vuelve codiciosa y avariciosa. Yo, hace un minuto, calculando lo que me quedaba después de repartir y de pagar a hacienda he pensado: "Sólo eso? Qué mierda!" Tres millones de euros me han parecido una mierda!! Cuando, en condiciones normales, si me encuentro un euro en el suelo me considero afortunada.

En fin, siempre pienso que lo primero que haría sería repartir. Uno no disfruta el hecho de ser rico si la gente a la que quieres no lo es. Porque, vamos a ver, si te apetece ir a comer fuera, por ejemplo, que podáis ir todos al mismo sitio. No vas a ir tú al Celler de Can Roca y tus padres al Mc Donalds... Rollo "Nos vemos para el café!". Queda feo. Así que lo dicho: primero repartir.

Luego invertir, está claro. Yo vi una vez un programa de gente a la que le había tocado la lotería hacía años y que ahora no tenían nada. Qué pena. Eso puede ocurrir. Así que hay que buscar la manera de que el dinero crezca. Cómo? Ese es el quid de la cuestión.

Lo que no hay que hacer es comprar pisos. De eso no hay duda. Eso es como hacer un agujero en el suelo y enterrar tu dinero.

Tampoco meterlo en un banco, estamos locos? Antes debajo del colchón!

Montar un negocio? Joder, es que entonces te conviertes en un esclavo y para ser rica así, yo paso!

Jugar en la bolsa? Vale, no, me ha entrado la risa nada más pensarlo.

Me compro un barco y doy la vuelta al mundo? Buf creo qué no, con lo que yo me mareo...

Me compro una autocaravana y doy la vuelta al mundo? Mmm... Soy rica, no? Quiero tener que mear en un wc de plástico y vaciarlo yo misma? Creo que no.

Doy la vuelta al mundo pero de guays? En avión y de hotel en hotel? De puta madre! Pero desde que ha salido la idea de la vuelta al mundo nos hemos ido del tema: se trataba de invertir! No de gastarse el dinero. Lo veis cómo me pierdo?!

Además, en eso de ir a dar vueltas por el mundo tenemos un problema: no sé yo cómo iba a conseguir que mi hijo llegara puntual al cole cada mañana...

Total, que siempre llego a la misma conclusión: creo que si me toca la lotería voy a seguir viviendo aquí (que ya está bien de tanta mudanza) y me lo voy a gastar en sexo, drogas y rock'n'roll. Hasta que se acabe. Y cuando se acabe, pues retomo mi vida donde la había dejado, que tampoco está tan mal, no?


3 de noviembre de 2014

El bicho verde

_ "Mama, yo salgo en tu blog?"

_ "Claro!"

_ "Y cuentas historias mías?"

_ "Sí"

_ "Y has contado aquella del bicho en la playa?"

_ "No, vida, esa no..."

_ "Pues yo creo que deberías contarla"

_ "Lo haré".


Mi hijo y yo vivíamos al lado de la playa. A dos calles. Todo un lujo, eh? Y cada tarde bajábamos un ratito a jugar en un parque infantil que hay en la misma arena. Estoy hablando de cuando mi hijo tenía un par de añitos, no más. Y para él, jugar era simplemente estar ahí, retozar en la arena y darle en la cabeza con la pala a otro niño de vez en cuando.

Una de esas tardes, estando yo sentada mientras mi hijo correteaba, veo a un grupito de niños, de 6 o 7 años, emocionados perdidos, detrás de un bicho. Esta escena puede no parecer rara, al menos no especialmente, puesto que a los niños siempre les han encantado los bichos. Pero es que yo no hablo de un bicho cualquiera. Qué va! Hablo de la madre de todos los bichos. El bicho más asqueroso y gordo del planeta tierra. Tengo incluso dudas de que no fuera extraterrestre. Yo creo que una libélula ve a ese bicho en su plato y se levanta de la mesa!

Era una especie de cosa voladora verde y gorda. Tan gorda que al volar no levantaba un palmo del suelo, de lo que le pesaba el culo al puto bicho. Y hacía un ruido en plan abejorro asqueroso... A estas alturas, si conocéis mi fobia a los bichos, podéis imaginar en qué situación me encontraba. Estaba total y absolutamente acojonada!! Con sudores fríos y todo, os lo juro.

Tal era mi pánico que ya ni estaba pendiente de mi hijo. No podía dejar de vigilar al bicho verde. Éste, perseguido por el grupito de niños (aunque yo no sé si el bicho era consciente de eso) iba dando saltitos por la arena. Zzzzzzzzzz... Zzzzzzzzzzzzz... Zzzzzzzzzzzzz... Zzzzzzzzzzzzz...

En una de estas, el bicho posado en la arena y sus adeptos haciendo un círculo a su alrededor, espectantes... Yo, con el corazón a mil por hora... Y el bicho no se movía. Nadie se movía. Hasta que mi hijo, no sé lo que le pasaría por la cabeza, sólo dios lo sabe, en el caso de existir (y en ese caso, me debe una explicación), se lanzo en plancha, boca abajo, justo encima del bicho.

Mira... Casi me muero!! Me levanté de un bote y yo creo que agarré a mi hijo y lo puse de pie antes de que tocara el suelo! Y bueno, el suelo no sé si lo tocó, pero el bicho estaba posado en su pecho, cual broche verde.
Describo la escena. Mi hijo de pie, con el bicho verde en el pecho y con carita de: "A esto cómo se juega, que no me he enterado?". Los adeptos, alrededor de él con cara de asombro por su valentía. Y yo: "QUE ALGUIEN SE LO QUITE, POR DIOS!! QUE ALGUIEN SE LO QUITEEE!!".

Al final, una señora que no sé de dónde salió, yo creo que era un ángel, se acercó tranquilamente, le dio un manotazo al bicho y me dijo: "Yo creo que no es para tanto, no?". Me acerqué a mi hijo y le abracé como si acabaran de rescatarle de entre las llamas. Llorando los dos, de alivio, de vergüenza, por empatía... Cada uno por lo suyo.

Le di las gracias a la señora, muy digna yo, y nos fuimos a casa. Jamás volví a ver al bicho verde. Yo creo que entendió que no era bien recibido y se volvió a su planeta. O murió del susto, que también puede ser.

1 de noviembre de 2014

Día de setas...

Hoy hemos ido a por setas. Pero no había. Era la segunda vez que iba y las dos veces he tenido la misma suerte. Ni una! Bueno, ni una, ponle cuatro o cinco, pero no más. Así que nos hemos pasado la mañana paseando por la montaña para nada.



Yo, si os digo la verdad, me fío de los demás cuando dicen que no había setas, porque yo no podía estar pendiente de eso. Bastante tenía con intentar no comerme ninguna rama, no resbalarme o tropezarme, no perderme, no llevarme por delante demasiadas telarañas... Vaya, estaba ocupada intentando sobrevivir y pasar la mañana lo más dignamente posible. Procurando no quejarme demasiado y borrando de mi mente la imagen de una cervecita fresca y unas patatas... Me encanta ir a por setas, ya lo veis! Jajaja Por no hablar de: "mama tinc set, mama estic cansat, mama aquest bolet què és? Mama i què dinarem? Mama! Mama! Mama! O_o

Después de la montaña, hemos ido a comer. Y esa sí que ha sido una aventura! Hemos llegado al restaurante a las dos y hemos salido de allí a las seis y media de la tarde! Y no creáis que es porque se ha alargado la sobremesa, no, no. Es que nos iban trayendo la comida con cuentagotas. Yo a las cinco y media aún no tenia mi plato. Creo que, mientras esperaba, me habré comido unos ciento diecisiete trozos de pan. Mínimo! Y menos mal, porque luego no me han traído lo que yo había pedido! De verdad se parece tanto "con patatas fritas, por favor" a "póngame un revuelto de setas gomosas y viscosas con ajo"??? Yo creo que son dos frases totalmente diferentes. Pues no, yo he dicho una y el camarero ha entendido la otra. Lo que son las cosas.

Pero, a pesar de todo, me lo he pasado muy bien. En la montaña nos hemos reído y hemos respirado aire fresco un rato que, de vez en cuando es necesario. Y en el restaurante hemos disfrutado de la compañía y, cuando por fin ha llegado, de la comida. Además, nos han invitado a cava y panellets por las molestias.

Yo me apunto a otro sábado como este. Sin dudarlo.

30 de octubre de 2014

Italia IV "Amo Roviano".

Voy camino a casa y estoy llena de sentimientos encontrados. Tengo ganas de ver a mi  niño, una semana es mucho para los dos, pero siento una pena enorme al despedirme de la gente que he conocido aquí. Ha sido una semana fantástica!



Primero, os debo un comentario sobre Florencia. Pues bien, me decepcionó. Es una ciudad preciosa, está claro, como Italia entera, pero después de haber visto Roma, no hay ciudad que te impresione. Deberíamos haberlo hecho al revés; primero Florencia y luego Roma. De todas formas, me alegro de haber visitado una ciudad cuna del arte como es Florencia, quería hacerlo desde el instituto y de eso ya hace unos cuantos añitos!

Lo que más me ha gustado de este viaje es Roviano, el pueblo en el que hemos estado, y la gente a la que he conocido allí. Nos han tratado como si fuéramos de la familia. Son gente atenta y cariñosa y han estado pendientes de nosotros desde el primer día hasta el último.

Renato, de sonrisa franca y cariñoso hasta con la mirada, ha sido nuestro anfitrión. Nos ha dejado una casa para nosotros y nos ha acompañado siempre que su trabajo se lo ha permitido. Habla tan bien el español como nosotros el italiano, pero nos hemos entendido perfectamente, porque ha estado siempre atento adelantándose a nuestras necesidades. Un amor.

Maria Vincenza, una italiana guapísima, la bella de Roviano, dulce como la sbriciolata, otra que ha estado ahí siempre que ha podido. Como su hermana Marta, la blondie, una niña encantadora y preciosa que habla español perfectamente y nos ha salvado la vida con esto del idioma en más de una ocasión.

Verónica, siempre risueña, una italiana con carácter y unos ojos preciosos, novia de Simone, encantadores los dos. Tampoco han faltado a ninguna de las cenas en las que acabábamos cantado y riendo hasta las tantas, como hacemos en casa.

Alice y su marido, que no han estado con nosotros tanto como hubieran querido, porque tienen un bebé de tres meses, pero nos dejan un recuerdo genial de los ratos compartidos. Son fantásticos los dos. Bueno, los tres, su bebé también.

Maria, con unos ojos azules que iluminan su carita, pequeña y resuelta, nos acompañó a Florencia y nos regaló su presencia y su perfecto español un día entero. Adorable, Maria.

No quiero dejarme a nadie. Los padres de Renato, Ana Maria y Fabricio, que nos han abierto de par en par las puertas de su casa y tan bien se han portado con nosotros, sus hermanos, Fabia, Dario y Julio. Este último, un cocinero excelente. Los padres de Maria Vincenza y Marta, que nos obsequiaron con una cena en la que me sentí como en casa. Recordé a mi abuela y su comida y lamenté que mi padre no estuviera sentado a esa mesa, porque lo hubiera disfrutado tanto o más que yo.

Bruno, el dueño del restaurante en el que hemos comido, invitados, tantas veces y tan bien. Tan gracioso, sin idea de hablar español, pero acabando todas las palabras con ese, imitándonos, con la esperanza de que así entendiéramos algo. Nos hemos reído mucho con él, aunque no le hayamos entendido ni una sola palabra.

Quico y su mujer, que nos invitaron a cenar una pizza deliciosa en su casa y carne a la brasa en el restaurante de Bruno. Muy simpáticos los dos, sobre todo Quico, que no se ha perdido ni una, siempre atento a incluírnos en la conversación, aunque sin tener ni idea de español.

Me dejo algunos, lo sé, pero han sido muchos los que han estado ahí procurando que la nuestra fuera una estancia inolvidable: Francesca, Leo, Scoca, Suchina, Simone ( pido disculpas si no escribo bien los nombres, y también si me dejo a alguno)...

Dejo en Roviano una parte de mi corazoncito. Sólo espero ser capaz de corresponderles en la misma medida cuando vengan a España. Yo voy a hacer lo que esté en mi mano, desde luego.

28 de octubre de 2014

Italia III

He visto Roma. Buah! Es la ciudad más bonita que he visto en mi vida! Allá donde mires, te quedas con la boca abierta. Es impresionante.

El primer impacto, salir del metro y de repente encontrarme el coliseo. Me hubiera gustado ver la cara que he puesto. Ahí plantada, mirando hacia arriba con la boca abierta. Qué bonito! Qué grande! Qué... Qué... Qué romano!! Parecía que iban a salir Asterix y Obelix de detrás de una columna en cualquier momento.



A partir de ahí, ha sido un no parar de "ooh! Mira eso! Oooh! Mira aquello!". Y venga a andar. Y andar. Y andar. Y andar. Pero no te cansas, porque estás tan alucinada con los edificios, las iglesias, las ruinas...

Ya el colmo ha sido la comida. He probado la pizza de patata. Sabes cuando haces pollo al horno, con sus patatitas...? Mmmm... Pues imagina esas patatas encima de la base de una pizza... Orgásmico!! No he probado nada tan bueno en mi vida!

Hemos acabado agotados pero ha sido un día fantástico!! No pensé que Roma me iba a gustar tanto. Tenía muchas espectativas con Florencia, a la que vamos mañana, pero no con Roma. Y he flipado. Ya os contaré qué tal mañana.

25 de octubre de 2014

Italia II

Se puede comer más? Ya os digo yo que no. Quizás penséis que exagero, así que voy a contaros lo que he comido hoy, por ejemplo.

Desayuno: Hemos ido a un "forno" y resulta que aquí en estos sitios no venden ni pan, se lo venden directamente a las tiendas. Pero no lo sabíamos y, al entrar y ver que no había nada, no hemos sabido reaccionar. Al final, en un rincón, había unas pastas redondas y feas y, por no salir sin nada,  hemos comprado un par. No valían nada, pero me he comido una.

Después de la decepción del forno, hemos ido a la pasticeria. Ahí hemos comprado croasanes. Me he comido uno.

Luego a un bar. Un café con leche.

De ahí hemos ido a ver a los animales. Burros, ovejas, cerdos, gallinas... Y al mercadillo. Y a tomar algo, claro. Cerveza y sandwiches de tomate y mozzarela, jamón y queso, espinacas y huevo, atún...

Entre comidas, visitas turísticas.

Después a comer. De primero antipasto, un plato enorme con queso, jamón y  verdura a la brasa. Y luego pasta con cordero. De postre un plato lleno de nata casera con nutela y trocitos de hojaldre. Luego café. Y al cabo de un ratito, por si nos habíamos quedado con hambre, unas pastitas pequeñas riquísimas.

Por la tarde, sobre las seis, pizza. Para merendar. Y no un trocito, no. Cuatro! De calabacín, de jamón, de queso...

Para cenar, de primero antipasto otra vez. Y después un platazo de pasta con judías pintas que yo, cuando lo he visto, he pensado que no iba a ser capaz de comérmelo. Pero sí. Y de segundo carne a la brasa con verdura rehogada y una ensalada. De postre un trozo de pastel lleno de mermelada. Y con el café, por si todo lo que había fuera poco, castañas asadas.

Pero eso no es todo. No, no. Sobre las doce de la noche, entre limoncelo y limoncelo, nos traen una rebanada de pan tostado con un picadillo de tomate y cebolla.

Como comprenderéis, nosotros que somos muy educados, nos lo comemos todo. Además, es que está todo riquísimo! Pero aún quedan muchos días y mi estómago ya dice que, a lo mejor, no puede seguir ese ritmo... Seguiré informando.

24 de octubre de 2014

Italia I

Cuando sonó la alarma del móvil a las 2:50 a.m. me quería morir. De verdad era necesario ir hasta Italia para ver lo que podía ver en Callejeros viajeros? Os juro que en ese momento lo dudé. Pero sólo durante un segundo, porque en seguida me sentí como un niño cuando se va de excursión: entusiasmada!

El viaje en avión fue de lo más interesante. Creo que el piloto se acababa de sacar el carnet, no imagináis qué despegue y qué aterrizaje! Parecía el Port Aventura... Por un momento pensé que íbamos a morir! Espero que a la vuelta nos toque un piloto un poquito menos peligroso.

Desde que hemos llegado no hemos parado de comer y de beber. Nos han dejado una casa preciosa para nosotros solos y nos tienen organizado el viaje entero. Hoy comemos aquí y cenamos allá. Tal día a Roma, tal día a Florencia. No nos falta de nada y aún no he abierto el monedero, son las vacaciones de mi vida.

Lo único raro? No entiendo nada!! Entre ellos no hablan italiano, sino un dialecto incomprensible. Y a veces, se ponen a hablar entre ellos y te ves como en un partido de tenis; mirando ahora un lado, ahora otro sin saber de qué coño va... Pero después de cuatro limoncelos no te queda otra que asentir y sonreír.

De momento ya veis que estamos en la gloria. Seguiré informando.

21 de octubre de 2014

Esto no va a ser fácil...

Vamos a ver, dos pares de tejanos, una camiseta para cada día... De manga larga o de manga corta? Ay, es que al medio día hará calor, pero por la noche fresquito. Pero no puedo llevar dos camisetas para cada día... O sí? Cuánto pesa una camiseta? Madre mía, y el calzado? Unas bailarinas no pesan, no? Buff, es que nada pesa, pero verás lo rápido que me paso de los 10 kilos!



Y gel de ducha y champú puedo llevar? Yo no sé dónde leí que no se pueden llevar líquidos. Aunque eso debe ser en la maleta que subes a bordo, en la que facturas sí, no? Cuántas dudas!!

Y habrá que coger algo de abrigo, por si acaso, ostras y que no se me olvide mi cepillo, ah! Y secador?? Qué voy a hacer yo sin mi secador? Qué bien me vendría aquí un secador de viaje, coño! Qué hago? Me lo compro? Total, me voy a Italia 7 días, no me vendrá de un secador de viaje, no?

Y unas zapatillas? Que luego estás por ahí y siempre las echas de menos... Pero eso ya es un lujo, no? Toalla sí, sin duda, aunque eso sí que pesa... Ainsssss

Allá donde miro hay cosas que siento que necesito llevarme jajaja y todas me parece que no pesan nada... El caso es que lo pondré todo sobre la cama e iré metiendo cosas en la maleta hasta llegar al peso máximo. Y en ese momento la cerraré. Y ya está.

Y luego, seguramente la volveré a abrir porque me habré dejado algo imprescindible, pero el problema será qué saco de lo que ya hay dentro...

Esto no va a ser fácil... Si lo sabré yo...

17 de octubre de 2014

Mi bicicleta elíptica

En mi pisito alquilado sólo hay un par de muebles que son míos: la cama de mi hijo, el sofá y una bicicleta elíptica que decora parte del salón.


Ah! Que una bicicleta elíptica no es un mueble? No me jodas! Con lo bien que queda ahí en su rincón. A mí me gusta, me da sensación de, no sé, de salud! Me siento sana teniéndola. A mí nadie me dijo que tuviera que usarla, con tenerla hay más que suficiente, os lo aseguro.

Yo, cuando estoy tumbadita en el sofá, con una cerveza en la mano o una copa de vino o un cubata o un café, depende del momento, ya tú sabes, y miro mi bici estática... Me entra un buen rollo! Pienso: "algún día te usaré". Yo no sé si como perchero o como qué, pero algún día la uso, fijo!

Luego está lo que piensa la gente cuando entra en casa. Que nunca lo dicen, pero se mueren de envidia. A todo el mundo le gustaría tener una elíptica decorando su comedor. Quien dice una elíptica, dice un banco de pesas o una plataforma vibratoria. El caso es que tu casa parezca un gimnasio, o un gym, que es como se llaman ahora.

Yo estuve yendo al gym un tiempo. En serio. Iba cada día. Digamos que no lo necesitaba físicamente ni más, ni menos que ahora, pero era una necesidad mental. Cuando no puedes descargar adrenalina ni liándote a puñetazos, ni con el sexo, no te queda otra que ir al gym. Ojo! Que yo no digo que todos los que van a torturarse en un gimnasio sean unos desgraciados, eh? Sólo digo que yo iba porque lo era, que es distinto. Pero dejé de ir porque no me permitían quedarme a vivir y tenía que volver a casa de todas formas. Y, a ver, si iba a acabar siendo una desgraciada igual, no hacía falta ser una desgraciada cansada, encima!

Bueno, a lo que iba, que estoy encantada con mi bici. Y es preciosa, blanca y tiene una pantallita. Por lo visto te dice a qué velocidad vas, cuánto tiempo llevas subido a la bici ( llega hasta los dos minutos seguro, comprobado, más ya no sé), las calorías quemadas y tus pulsaciones por minuto! Flipa! Y además tiene el detalle de no decirte en ningún momento y bajo ninguna circunstancia cuánto pesas. Yo creo que lo sabe, pero os juro que se lo calla, es muy maja.

Estaréis pensando: "parece que quiera vendernos la puta bici!". Pues mira, sí. Si a alguno le hace ilusión, yo se la vendo. Me va a costar desprenderme de ella, eh? Pero bueno, voy a hacer un esfuerzo. Admito ofertas :)

Y os digo más, que hoy estoy rumbosa, al que me la compre le regalo una cafetera Dolce gusto, que también me hace muy bonito en la cocina, eh? Pero es que tengo una cafetera express, que es la caña y que me gusta más.


El susto

Yo soy de risa fácil. Eso, en mi caso, implica que también soy de lágrima fácil, qué le vamos a hacer? El caso es que compensa. Pero lo que no suelo hacer es reírme sola, para eso tiene que ocurrir algo muy gracioso. Y hoy, me he reído sola un buen rato.



Resulta que voy al parking a por el coche, como siempre y sin encender la luz, como siempre también. El parking estaba desierto, pero a pesar de ser una cagona, porque lo soy, el tema de los parkings vacíos lo llevo bien. El caso es que me subo al coche, después de meter unas cuantas bolsas, que si camisetas que he comprado en el mercadillo, que si una maleta que me han dejado mis padres... (No sé si veis que estoy dando información insustancial nada más que para darle emoción al asunto, son técnicas de escritora bloguera).

Una vez dentro, arranco, meto marcha atrás, me giro para comprobar si viene alguien, no veo nada, agudizo el oído, no oigo nada y salgo. Despacito.

De repente, PIIIIIII!!!!!! Coño! Qué susto! He pegado un frenazo que he flipado, menos mal que iba despacito. Quién ha pitado?? Pero si no se oía nada!! A ver?? Mmm... No hay nadie? En serio? Joder.

Sabéis las pelis de miedo en que, después de vivir una situación sobrenatural, se encogen de hombros y siguen como si nada? Que tú dices: Anda ya! Me pasa eso a mí... Pues nada, te pasa eso a ti y te encoges de hombros y sigues como si nada, os lo digo yo. Y eso es lo que he hecho. He vuelto a meter marcha atrás, me he girado y... PIIIIIII!!!! El puto claxon otra vez!

Ahí es cuando me ha entrado la risa. No me lo podía creer. Para matarme!! Pues no que le daba al claxon yo solita??

16 de octubre de 2014

Ya queda menos

Estos días son de nervios. Ya queda menos para el viaje, hay que hacer la maleta, con lo mal que se me da a mí eso, y justo antes de irnos, el cumple de mi chico... Arrrggg

Menos mal que ya tengo el regalo, que no ha sido fácil, ha sido mucho tiempo dándole vueltas al coco, unas horas paseando para encontrarlo y un buen rato currando. Pero no puedo deciros qué es, claro, porque si no se enteraría y no es plan... Lo que sí os puedo contar es que estoy ilusionada y tengo unas ganas de dárselo... También me toca hacer el pastel. Lo haremos el niño y yo y nos lo vamos a currar, estamos hechos unos expertos jejeje

Lo de la maleta es más jodido, en serio, yo tengo una lista de imprescindibles. Y una maleta del tamaño adecuado. Pero, mira qué cosas, no cuadran la maleta y la puta lista!! Y ahora qué? Alguien ha probado a subir en un avión con dos pares de pantalones, uno encima del otro y 4 o 5 camisetas superpuestas?? Porque yo me he leído el reglamento de arriba a abajo y en ningún sitio pone que no se pueda... Luego me pongo una chaqueta finita, un impermeable y una chaqueta encima más gordita. Calor pasaré, está claro, pero no veo otra solución. Además, que yo sé que las maletas las pesan pero a las personas no... No? Vamos, en todo caso, espero que no me pesen a la vuelta, porque estoy segura de que volveré pesando un pelín más. O dos.

En fin, que estoy estresada, pero es estrés del que mola, del que te hace sonreir estando sola, mientras das vueltas por la casa buscando un metro para medir la puta maleta.

Y para acabar, se lo debo a mi niño, que no quiero contaros sólo lo malo, hoy hemos celebrado un 8'5 en mates!!

14 de octubre de 2014

Agotada (editado)

Alguien me puede explicar por qué es tan jodidamente dificil esto de educar a un crío?? Es que no entiendo en qué estaba pensando yo cuando decidí tenerlo! No podría alguien haberme dicho esto? Joder, mi madre o alguna amiga con hijos o con sentido común, coño! Al menos con un poco más del sentido común que demostré tener yo...

Es que yo no sé si es la edad, la suya y la mía, pero hemos entrado en un bucle del que no veo cómo salir. Pelotera por la mañana, pelotera por la tarde, pelotera para cenar, pelotera para acostarse... Y eso, los días buenos, en los malos también hay peloteras entre horas. Y lo mejor y lo más increíble, es que son siempre por lo mismo!! Un día tras otro, discutimos por los mismos temas una y otra vez! Esto va a seguir así hasta que uno de los dos muera?

"Te tienes que poner dura, que no se ría de ti", estoy harta de esa frase. Y harta de aclarar que yo ya me pongo dura, de hecho siempre gano yo. El niño siempre acaba haciendo lo que tiene que hacer, y la mayor parte de las veces, castigado. Pero no funciona! Después de la bronca por no recoger sus trastos del cole, como cada día, se queda sin tele, recoge los trastos y empieza la bronca por no querer poner la mesa, como cada día también! Y luego la de: "esta cena no me gusta" y después la de "no me quiero ir a la cama". CADA DÍA.

En serio, que yo le quiero mucho, que es mi vida y que pongo "me gusta" en todas las frases del facebook sobre madres e hijos, pero hay días como hoy en qué me siento agotada. Que me veo dentro de unos años como en el programa de Hermano mayor, con un crío salvaje.

Esto es sólo un desahogo, si tenéis alguna palabra de ánimo será bienvenida, pero no es el día para escuchar críticas, ya lo aviso. Y tampoco insultos de mala madre y esas cosas; hoy, admirador secreto, si ves que tal, te abstienes, más que nada porque te juro que no respondo!

*****

Y después de desahogarme sobre lo difícil que me está resultando ser madre últimamente, viene Ester y me dice: lo único que hace falta es amor. Y me desmorono.

Porque es verdad, porque a veces olvido que se trata de eso. De quererle, de anteponer sus necesidades a las mías, de ser fuerte para saber decir que no cuando conviene. Y en ello estoy. 

Es sólo que a veces la responsabilidad me supera. Pensar que está en mis manos que sea buena persona y que sea feliz... Buf... Pero quiero creer que es justo ese miedo el que me da fuerza, porque es el que hace que me cuestione, que pida ayuda, y que rectifique sin falsos orgullos cuando veo que no lo estoy haciendo bien. 

Así que nada, que mañana más y mejor y con las mismas peloteras, pero con más paciencia que hoy. Lo prometo! 

9 de octubre de 2014

Un día perfecto

Jo, es muy difícil llevar un blog al día si tu vida es de lo más normal... No tengo anécdotas!! Bueno, a ver, alguna hay... Pero me refiero a anécdotas que se puedan contar. En fin, voy tener que recurrir a mi mundo interior, ese sí que es rico, y contaros un día de mi vida tal y como a mí me gustaría. Estad preparados para lo absurdo, ya lo aviso. Estamos imaginando y la imaginación es libre, vale?

Suena el despertador. Pero no pasa nada, desde que me concedieron el poder de parar el tiempo, lo uso todas las mañanas para dormir un par de horas más. Me abrazo a mi amor y cierro los ojos de nuevo. Cuando ya estoy harta de estar en la cama, hago "chas" y el tiempo vuelve a correr.

Hago pis y al terminar me miro al espejo. Oh my good!! Mientras dormía he perdido unos 10 kilos!! Estoy divina! Qué guay! Pero, espera, este no es mi baño! Dónde estoy? Mi piso se ha convertido en una casa estupenda, enorme y nueva y decorada súper fashion! Madre mía, menuda mañana de sorpresas.

Dónde estará la habitación del niño? Ah mira, por ahí viene. "Bon dia, mama, has dormit bé?" Está yendo a la ducha él solito, por su cuenta, sin tener que ir yo detrás? Y de buen humor? Ains... Qué feliz soy!

Voy a ver qué me pongo, ahora que estoy tan buena, creo que no tengo nada que me haga justicia... Joder! Que no tengo nada?? Pero mira toda esa ropa! Ay madre, qué día tan fantástico y no ha hecho nada más que empezar...

Ya estamos listos, nos vamos al cole. Y el coche? Sí, tal y como están yendo las cosas, seguro que el nuestro es ese cochazo. A ver, le doy al mando... Y sí, ese es! Jejeje.

Al volver a casa después de dejar al niño en el cole, me entra hambrecilla y abro la nevera. Está llena de cosas ricas! Tortilla de patatas y carne rebozada y pimiento verde frito y pasta carbonara y pizza y queso. Mucho queso. De mil clases distintas. Mi nevera es el puto paraíso. Y me pongo a comer cómo si no hubiera un mañana. Y sabéis lo mejor? Cuando termino, cuando ya no puedo comer absolutamente nada más... Me aprietan los pantalones?? Nooo!!

En ese momento, alguien abre la puerta de la cocina... "Hola, cariño", ahí está el amor de mi vida, mi chico, que entra sonriendo, como siempre. Y hacemos el amor una y otra vez. Ahora que lo pienso, esto no es diferente al resto de los días... Bueno, es que si algo está bien lo dejo tal y como está, también cuando imagino :)

Estamos agotados y me he puesto morada de queso cheddar y patatas fritas y resulta que ya es la hora de ir a buscar al niño al cole. Pero yo quiero echar una siestecita viendo una peli (bueno, primero la peli y luego la siesta), así que paro el tiempo otra vez, qué coño. Y acurrucados los dos en la camita, encendemos la súper tele enorme que lo flipas que tenemos delante y que ha salido de la nada y, a qué no sabéis la peli que empieza justo ahora?? Grease!! De puta madre!

Después de la siesta, hago "chas" y el tiempo vuelve a correr. Vamos a buscar al niño al cole en el cochazo. Y hoy, no os lo vais a creer pero os he avisado de que era un mundo imaginario, no hay deberes!! Oeee oe oe oeeee oeeeeee oeeeeee!!

Total, que pasamos la tarde los tres de paseo en el coche nuevo que, por cierto, también vuela. Ah! Y está cubierto por una barrera de invisibilidad que impide que lo detecten los radares... Lo digo por si alguno había pensado en eso. Y también tiene una neverita con coca-cola y cerveza y queso y chocolate... La nevera te da lo que quieras, es mágica. Y el coche va solo, nosotros vamos charlando y comiendo y bebiendo en la parte de atrás.

Y... Y... Y ya se me está yendo la olla. El caso es que en este punto de la historia normalmente ya me he dormido y nunca sé cómo sigue... Pero lo podéis imaginar, al fin y al cabo divagar es gratis y no hace daño a nadie :)

8 de octubre de 2014

Qué malo estar resfriada




Estoy resfriada. Y vale, ya sé que no es grave, pero no me diréis que no es cansado.

Sólo el hecho de no poder respirar por la nariz normalmente, ya jode mucho. Sobre todo en la cama. Siempre se tapa un lado de la nariz, en función del lado sobre el que te acuestes. Y te ves, respirando por la boca, porque con un solo agujero libre no das a basto. La boca seca, claro, de tenerla abierta. Un reguero de baba cayendo sobre tu almohada, también por tener la boca abierta. Y por si todo esto fuera poco, por el agujero tapado, según como, sale agüilla, también directa a la almohada como no espabiles. Porque la agüilla no avisa, viene así, de repente. Hasta que te incorporas, te suenas y te das la vuelta. Y entonces, justo después de la alegría que te da que se destape el agujero que estaba tapado, se te tapa el otro. Y vuelta a empezar.

Todo lo anterior descrito es si tienes suerte. Porque también puede ser que tengas tapados los dos agujeros un buen rato. Eso pasa. Y para eso no tengo palabras, es horrible. Una sensación de impotencia (qué coño, yo tengo palabras para todo), una desazón (qué buena esta palabra también) y una zozobra (anda que esta).

Además, una no deja de ser despistada por el hecho de estar resfriada. Quiero decir, que si el niño era un bebé y yo jamás me acordaba de coger las putas toallitas, pues ahora, por más resfriada que esté, no hay manera de acordarme de los kleenex. Total, que acabo pidiéndole kleenex a todo el mundo. Incluso a desconocidos que, sorprendidos de que no pida tabaco, me dan el pañuelo encantados.

Otro temita que llevo fatal de los resfriados es como acaba la casa. Porque vas acumulando montoncitos de pañuelos usados allá donde estés. En la mesita de al lado del sofá, en la mesita de noche, en el escritorio... Por no hablar del bolso... Cada noche, al llegar, saco unas quinientas bolitas de papel de diferentes colores y texturas (no olvidemos que cada pañuelo es de su padre y de su madre, todos prestados, luego todos  distintos).

En fin, que ya van unos cuantos días. A ver si se va pasando que de verdad que estoy aburrida ya del resfriado este. Al final se me pasará como siempre: justo el día en qué me acuerde de coger los kleenex.

6 de octubre de 2014

Un domingo en Santes Creus

_ Bon diaaa, dormiloonaaaa!!

Qué hace el niño en tu cama? Ah, sí, la tormenta. Qué miedo pasásteis, qué tontitos que sois los dos.

_ Bon dia, amor... Quina hora és?

Ains, no te quieres levantar. Un whatsapp? A ver? "Bon dia barrufeta, pasamos el día juntos?". "Claro! Bon dia barrufet!"

Le cuentas al niño que os vienen a buscar mientras desayunáis y rezáis para que se encienda la caldera a la primera. Ir por ahí los domingos os encanta y ya empezáis el día de buen humor. Y, por lo visto, la caldera también está de buenas porque os ducháis sin tener que salir a pelearos con ella.

Aún no estáis listos y llega él. Llega contento y con una idea: "Vamos a Santes Creus?". Claro, por qué no? A ti en realidad te da lo mismo a dónde vayáis, se trata de pasar el día, de comer fuera y de llegar cansados, con la sensación de que lo habéis pasado bien. Y eso ocurrirá en Santes Creus o en Santa Coloma, lo sabes.



Santes Creus es precioso. El niño no hace más que preguntar: "Y esa puerta qué es? Y aquí qué hay? Qué quiere decir monasterio? Y ese hombre qué hace? Eso es agua bendita? Te atreves a tocarla?". Pero ya estáis acostumbrados y contestáis a las preguntas que podéis, el resto es tan fácil como mirarle y decir: "En serio? Yo qué voy a saber!". Y el niño se ríe y vosotros os reís. Y entonces decide inventarse la respuesta, a veces de lo más disparatada y os reís otra vez los tres.

Durante el paseo por el pueblo, os fijáis en los restaurantes. Menús de 23 o 25 euros de media. Joder con Santes Creus, ni de coña coméis aquí. Así que volvéis a coger el coche y decidís ir a un restaurante cercano que ya conocéis, donde sabéis que hacen una carne a la brasa buenísima.

En el restaurante, una vendedora de la Once ofrece un número en la mesa de al lado. Y el señor le pide "todos los que tengas del número trece". Joder, eso no se hace, vosotros estáis ahí, lo habéis oído y, si sale el trece? "Queremos uno del trece también, puede ser?", "Buf, hace 20 años que vendo cupones y la máquina jamás me ha dado un trece, siempre está agotado, pero lo voy a intentar." Esperáis un ratito y de repente: "No puedo creerlo! Me lo ha dado! Les prometo que jamás! Estoy tan sorprendida que voy a volverlo a intentar!". Y sí, sí, la máquina le da otros dos como el vuestro y la vendedora, emocionada,  decide regalarle uno a los de la mesa de al lado y quedarse otro ella convencida de que se trata de una señal. A esas alturas, ya estáis emocionados todos, a ver si es verdad y os toca?! Para colmo de emociones, pedís la cuenta y al traerla, el camarero os dice: "Ya estáis comprando lotería, la cuenta os ha salido capicúa!". Para qué más?!

El camino a casa lo pasáis especulando sobre lo qué haríais si esa noche os toca la lotería. A quién no le encanta imaginar en qué se gastaría 30.000 euros? Vosotros no paráis de hacer planes y llegáis a una sola conclusión: ese dinero os iba a durar bien poco! Pero seguro que lo disfrutaríais un montón...

Por la noche, te pones hasta nerviosa al comprobar si ha salido el trece. Pero no. Os miráis y os entra la risa al recuperar la cordura después de este ataque de superstición que os había dado todo el día con el trece.

_ No necesito que me toque la lotería, te tengo a ti.
_ Te quiero, amor.
_ Y yo.
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